En el corto plazo el Euro-Dólar está inmerso en un canal alcista y después de marcar el máximo de 2011 en 1,3860, que coincide con la parte superior de dicho canal, ha dado paso a una fase de consolidación. La cotización del par se acerca a las inmediaciones de dicha cota resistiva, cuya superación supondría un cambio en el sesgo técnico del cruce a corto plazo, pasando este a neutral alcista. Este sería un buen momento para adoptar posiciones largas en el cruce, con la zona de resistencia que delimita la parte superior del canal, que a día de hoy pasa por 1,4200, como objetivo.
El RSI (índice de fuerza relativa) se sitúa en zona neutral sin dar indicios de debilidad, mientras que el estocástico tampoco muestra señales de debilidad ya que sólo la línea rápida se ha situado en la zona de sobrecompra y no muestra divergencias, con respecto a la serie de precios.
