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Importancia de los Indicadores Macroeconómicos
© Daniel Carrasco


En este tercer y último apartado, vamos a analizar de qué manera el comportamiento de los indicadores económicos determina la evolución de los mercados financieros. En particular, vamos a estudiar la influencia de los indicadores económicos en los tipos de interés, en el precio de las acciones y en la cotización de las divisas. Por lo tanto, vamos a centrar la atención en los siguientes tres mercados:
  • Mercados de renta fija.
  • Mercados de renta variable.
  • Mercados de divisas.

Cuadro 3: La evolución de los indicadores económicos influye en la evolución de los mercados financieros.
Cuadro 3: La evolución de los indicadores económicos influye en la evolución de los mercados financieros.






Índice:
3.1. Mercados de renta fija.
      3.1.1. Los tipos de interés fijados por el banco central.
      3.1.2. Los tipos de interés de los títulos de renta fija a corto plazo.
      3.1.3. Los tipos de interés de los títulos de renta fija a largo plazo.
3.2. Mercados de renta variable.
3.3. Mercados de divisas.

3.1. Mercados de renta fija.
Cuando se va al banco a pedir un préstamo para la compra de un coche, una casa, etc. resulta de especial importancia conocer cuáles son los tipos de interés en ese momento y tener una idea de cómo pueden comportarse en el futuro, para decidir si nos conviene o no realizar la operación.
Cuando se va al banco a depositar los ahorros en cuentas corrientes o de ahorro o en fondos de inversión, interesa conocer, de igual modo, cuáles son los tipos de interés en ese momento y cómo pueden comportarse en el futuro, para decidir acertadamente cuál es el mejor destino para ese dinero ahorrado.
En este apartado, vamos a analizar algunos de los principales determinantes de los tipos de interés. En particular, vamos a intentar entender el comportamiento de:
  • Los tipos de interés fijados por el banco central.
  • Los tipos de interés de los títulos de renta fija a corto plazo.
  • Los tipos de interés de los títulos de renta fija a largo plazo.


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3.1.1. Los tipos de interés fijados por el Banco Central.
Cuando alguien se pone enfermo, suele acudir al médico para que le recete algún medicamento que le permita mejorar su estado de salud. En el caso de una economía, sucede algo similar. Existen dos entes, el Estado y el banco central, que pueden influir en el rumbo de una economía cuando ésta no evoluciona de una forma deseable.
El Estado puede influir en el comportamiento de una economía mediante la política fiscal, esto es, alterando los impuestos, el gasto público o las transferencias a las familias y empresas.
Si el Estado reduce los impuestos sobre la renta de las familias, éstas dispondrán de una mayor renta para gastar o ahorrar. Esto suele traducirse en un incremento del consumo privado y, por lo tanto, en un mayor crecimiento económico.
Si el Estado es más generoso con el subsidio a los desempleados o con las pensiones a los jubilados, aumentará la renta de estos grupos de población. Esto suele traducirse también en un incremento del consumo privado y en un mejor comportamiento de la economía, por lo menos, en el corto plazo.
El banco central puede influir en la economía mediante la política monetaria, esto es, alterando los tipos de interés o, equivalentemente, la cantidad de dinero que hay en una economía. Un banco central puede implementar su política monetaria modificando el tipo de interés al que presta dinero a los bancos nacionales; determinando el tipo de interés al que desea que los distintos bancos nacionales se presten el dinero entre sí. Etc.
Cuando la máxima autoridad monetaria modifica estos tipos de interés, que podemos denominar oficiales o de referencia, acaba influyendo en los tipos de interés que los bancos nacionales deciden ofrecer o exigir a los clientes en función de si éstos realizan un depósito o solicitan un préstamo.
A continuación, analizaremos el impacto que tiene un cambio en los tipos de interés por parte del banco central en el crecimiento económico y en la inflación.

Situación 1: El banco central aumenta el tipo de interés de referencia. Cuando un banco central aumenta el tipo de interés, se encarece la financiación, al exigirse una mayor remuneración por el dinero prestado.

(i) Impacto en el crecimiento económico de un aumento del tipo de interés:
  • Las familias van a comprar menos coches y casas10. Por lo tanto, se desincentiva el consumo privado, en particular, el consumo de bienes duraderos.
  • Las empresas van a comprar menos equipo y estructura (edificios, máquinas... ) para utilizarlos en la producción futura. Por lo tanto, se desincentiva la inversión empresarial.
Conclusión: Una subida del tipo de interés tiene un impacto negativo en el crecimiento económico.

(ii) Impacto en la inflación de un aumento del tipo de interés:
  • Si aumenta el tipo de interés, disminuye el volumen de préstamos concedidos.
En este contexto, el sistema bancario reduce su capacidad para crear dinero.
Ejemplo: Un individuo solicita al banco un préstamo de 20.000 euros para la compra de un coche. El vendedor del coche recibe estos 20.000 euros y los deposita en su banco. Este banco utiliza este dinero para prestarlo12 a otro individuo y así sucesivamente.
De esta forma, el sistema bancario habrá conseguido expandir los 20.000 euros iniciales en depósitos adicionales, en dinero adicional. Por lo tanto, si se reduce el volumen de préstamos concedidos, disminuye la capacidad del sistema bancario para crear dinero.
Si el dinero en manos de los individuos no crece mucho más rápido de lo que lo hace la producción de bienes destinados a la venta, los precios se mantendrán bajo control. Se trata de bienes cuya compra suele financiarse mediante la concesión de un préstamo por parte del banco.
Normalmente, las empresas piden préstamos para comprar bienes de inversión (edificios, máquinas,...). Una forma alternativa de financiar una inversión es mediante la captación de capital a partir de la emisión de acciones en bolsa. En este caso, un aumento del tipo de interés también encarece este tipo de financiación, debido a que los activos en bolsa pierden atractivo para los inversores respecto a unos activos de renta fija que ahora ofrecen una mayor rentabilidad. La consecuente menor demanda de acciones reduce su precio y la empresa obtiene menos capital del previsto para la financiación de sus proyectos de inversión.
En realidad, el banco no podrá prestar la totalidad de los 20.000 euros depositados por el vendedor de coches, un porcentaje se tiene que reservar para hacer frente a posibles retiradas de depósitos por parte de los clientes.
Idea intuitiva: Supongamos una economía en la que la producción crece a un ritmo del 1% anual y la cantidad de dinero disponible para comprar esta producción se mantiene constante, es decir, cada vez hay más cosas a comprar con una misma cantidad de dinero. Esta situación, en principio, debería limitar cualquier repunte de los precios.

Conclusión: Una subida del tipo de interés contribuye a que los precios se mantengan bajo control .

Cuadro 4: Impacto de un  aumento del tipo de interés oficial en el crecimiento económico y la inflación.
Cuadro 4: Impacto de un aumento del tipo de interés oficial en el crecimiento económico y la inflación.

Situación 2: El banco central reduce el tipo de interés de referencia. Cuando un banco central reduce el tipo de interés, se abarata la financiación, al exigirse una menor remuneración por el dinero prestado.

(i) Impacto en el crecimiento económico de una reducción del tipo de interés:
El impacto es el opuesto al comentado en el caso de un aumento del tipo de interés.

Conclusión: Una reducción del tipo de interés tiene un impacto positivo en el crecimiento económico.
(ii) Impacto en la inflación de una reducción del tipo de interés:
El impacto es el contrario al comentado en el caso de un aumento del tipo de
interés.

Conclusión: Una reducción del tipo de interés estimula el repunte de los precios.

Cuadro 5: Impacto de una reducción  del tipo de interés oficial en el crecimiento económico y la inflación.
Cuadro 5: Impacto de una reducción del tipo de interés oficial en el crecimiento económico y la inflación.

Por lo tanto, un banco central puede alterar su política monetaria en dos direcciones opuestas:
El banco central puede subir los tipos de interés de referencia. En este caso, se dice que la máxima autoridad monetaria restringe su política monetaria.

Con esta política:
  • Se influye negativamente en el crecimiento económico.
  • Se contribuye a la estabilidad de los precios.
El banco central puede reducir los tipos de interés de referencia. En este caso, se dice que la máxima autoridad monetaria relaja su política monetaria. Con esta política:
  • Se estimula el crecimiento económico.
  • Se favorece el repunte de los precios.
Una vez sabemos cómo puede influir un banco central en el comportamiento de una economía, mediante el uso de la política monetaria, hay que preguntarse por los objetivos que persigue un banco central. Esto es necesario para ser capaces de prever qué tipo de política monetaria se va a llevar a cabo bajo los diferentes escenarios económicos.
En realidad, los objetivos difieren de un banco central a otro. La Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos pretende garantizar un crecimiento económico sostenido, un reducido nivel de desempleo y unos precios estables. El Banco Central Europeo (BCE) se marca objetivos explícitos de inflación y le asigna un papel más secundario al comportamiento de la actividad económica.
De todas las maneras, en líneas generales, los bancos centrales pretenden:
  • Controlar la inflación.
  • Garantizar un crecimiento sostenido de la economía.
Por lo tanto, el banco central, para decidir qué hacer con su política monetaria, se fijará detenidamente en la evolución de los indicadores de crecimiento económico y de precios. También tendrá en cuenta otros factores, como por ejemplo, la evolución de las cuentas públicas.
A continuación, se plantean dos situaciones ficticias y se analiza cómo actuaría la máxima autoridad monetaria en cada una de ellas teniendo en cuenta:
  • El impacto que una u otra política monetaria puede tener sobre el crecimiento económico y la inflación.
  • Los objetivos que pretende alcanzar como banco central.

Situación 1: Fuerte crecimiento económico con peligro de recalentamiento, esto es, de que los precios repunten de forma importante.
En esta situación, la máxima autoridad monetaria elevaría el tipo de interés de referencia para intentar contener las presiones inflacionistas. El efecto negativo que dicha decisión tendría sobre el dinamismo de la actividad económica no sería demasiado preocupante, ya que se parte de una situación inicial de fuerte crecimiento económico.

Situación 2: Desaceleración económica y ausencia de presiones inflacionistas. En esta situación, la máxima autoridad monetaria reduciría el tipo de interés de referencia con la intención de estimular el crecimiento económico. El impacto negativo que dicha decisión tendría sobre la inflación no sería demasiado preocupante, ya que se parte de una situación inicial en la que los precios están controlados.
La inflación no es deseable por varios motivos. Entre los mismos, podemos destacar los siguientes:
  • La inflación se traduce en una pérdida de poder adquisitivo de los individuos, en la medida en la que los ingresos de estos individuos no crezcan tan rápido como los precios. Esta pérdida de poder adquisitivo tendrá un impacto negativo en el consumo privado.
  • La inflación puede provocar una pérdida de competitividad de los productos nacionales en los mercados internacionales, en la medida en la que los precios nacionales aumenten más rápidamente que los precios de aquellos países con los que se compite.
  • La inflación genera incertidumbre y ello puede desincentivar la inversión de las empresas, lastimando así la capacidad productiva de una economía.
  • La inflación distorsiona la relación entre prestamistas y prestatarios. Una situación inflacionista beneficia a los prestatarios, es decir, a los que han pedido prestado dinero, porque en términos reales tienen que devolver una cantidad inferior a la inicial. Los prestamistas o ahorradores, por el contrario, salen perjudicados.
La realidad, sin embargo, puede ser más compleja y pueden darse situaciones alternativas en las que sea más difícil intuir la actuación de la autoridad monetaria. Este sería el caso, por ejemplo, de una situación de debilidad económica y elevada inflación, lo que se conoce como estanflación. En el gráfico 13 se observa la evolución del tipo de interés oficial de la Reserva Federal de Estados Unidos desde 1999. Durante 1999 y la primera mitad de 2000, el banco central aumentó el tipo de interés en un contexto de fuerte crecimiento económico y crecientes presiones inflacionistas. A lo largo de 2001, sin embargo, la autoridad monetaria redujo significativamente el tipo de interés oficial en una situación en que la economía estaba perdiendo dinamismo y la inflación remitía. Las bajadas de tipos de interés se acentuaron tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. A partir de mediados de 2004, después de un largo periodo con el tipo de interés en niveles muy reducidos, la Fed retomó la senda alcista del tipo de interés de referencia, a partir de un crecimiento económico cada vez más sólido y de cierta aceleración de la inflación.

Gráfico 13: Evolución del  tipo de interés oficial de la Reserva Federal de EEUU.
Gráfico 13: Evolución del tipo de interés oficial de la Reserva Federal de EEUU.
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3.1.2. Los tipos de interés de los títulos de renta fija a corto plazo.
La evolución del tipo de interés de los títulos de renta fija a corto plazo se encuentra muy ligada a la evolución del tipo de interés fijado por la máxima autoridad monetaria. El tipo de interés asociado a este tipo de títulos repuntará o retrocederá en función de si aumentan o se reducen las expectativas del mercado respecto a posibles subidas o bajadas del tipo de interés oficial por parte del banco central. En este sentido:
i) En un ciclo alcista de tipos, esto es, en un periodo en que el banco central está endureciendo su política monetaria mediante la subida del tipo de interés de referencia:
Los títulos de renta fija a corto plazo serían aquellos con una vida no superior a los dos años.
La importancia de los indicadores económicos en los mercados financieros
- Cuando se dan a conocer datos de crecimiento económico que sorprenden por su fortaleza o datos de inflación repuntando más de lo esperado, el mercado aumentará sus expectativas sobre subidas adicionales del tipo de interés oficial. Por lo tanto, el tipo de interés de los títulos de renta fija a corto plazo repuntará.
- Cuando se dan a conocer datos de crecimiento económico que sorprenden por su debilidad o datos de inflación repuntando menos de lo esperado, el mercado reducirá sus expectativas sobre subidas adicionales del tipo de interés oficial. Por lo tanto, el tipo de interés de los títulos de renta fija a corto plazo retrocederá.

ii) En un ciclo bajista de tipos, esto es, en un periodo en que el banco central está relajando su política monetaria mediante la bajada del tipo de interés de referencia:
- Cuando se dan a conocer datos de crecimiento económico que sorprenden por su fortaleza o datos de inflación repuntando más de lo esperado, el mercado reducirá sus expectativas sobre bajadas adicionales del tipo de interés oficial. Por lo tanto, el tipo de interés de los títulos de renta fija a corto plazo repuntará.
- Cuando se dan a conocer datos de crecimiento económico que sorprenden por su debilidad o datos de inflación repuntando menos de lo esperado, el mercado aumentará sus expectativas sobre bajadas adicionales del tipo de interés oficial. Por lo tanto, el tipo de interés de los títulos de renta fija a corto plazo retrocederá.
En la evolución de los títulos de renta fija a corto plazo, hay periodos en los que el mercado espera que el banco central vaya mucho más allá de lo que finalmente acaba yendo. En el gráfico 14 se puede observar como, a finales de 1994, el bono a dos años se situaba en unos niveles compatibles con una Reserva Federal subiendo el tipo de referencia más allá del 6%, algo que, finalmente, no sucedió.

Gráfico 14: Evolución del  tipo de interés oficial de la Fed  y del tipo de interés del bono a dos años en  Estados Unidos.
Gráfico 14: Evolución del tipo de interés oficial de la Fed y del tipo de interés del bono a dos años en Estados Unidos.

El tipo de interés del título de renta fija a corto plazo retrocede porque si, antes del dato, dicho activo tenía implícita, por ejemplo, dos subidas adicionales del tipo de interés oficial, tras el dato, el activo puede pasar a tener implícita, por ejemplo, una única subida de tipos.

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3.1.3. Los tipos de interés de los títulos de renta fija a largo plazo.
El tipo de interés de los bonos a largo plazo se puede interpretar como una media geométrica del tipo de interés que se espera que tengan los bonos a corto plazo durante toda la vida del bono a largo plazo.
De esta forma, la evolución de los mercados de renta fija a largo plazo va a depender también del comportamiento mostrado por los datos de crecimiento económico e inflación. El impacto de estas variables en el tipo de interés de estos títulos será en el mismo sentido que en el caso ya estudiado de los títulos de renta fija a corto plazo. Asimismo, existen otros factores que, igualmente, van a condicionar su evolución.
Entre los mismos, podemos destacar los siguientes:
  • Evolución del saldo presupuestario de un país
  • Evolución de los índices bursátiles o de la aversión al riesgo.
Cuadro 6: Factores que  determinan la evolución del tipo de interés de los títulos de renta fija a largo plazo.
Cuadro 6: Factores que determinan la evolución del tipo de interés de los títulos de renta fija a largo plazo.

A continuación, vamos a intentar entender cómo influyen estos dos últimos factores en la evolución de los títulos de renta fija a largo plazo, a partir de su influencia en la demanda y oferta de dichos títulos:
  • Cuando aumenta la demanda de un título de renta fija, su precio tiende a aumentar (disminuye la tasa interna de rentabilidad o, simplificando, el tipo de interés).
  • Cuando aumenta la oferta de un título de renta fija, su precio tiende a disminuir (aumenta la tasa interna de rentabilidad o, simplificando, el tipo de interés).
Los títulos de renta fija a largo plazo serían aquellos con una vida igual o superior a los diez años. Los títulos de renta fija con una vida entre dos y diez años se pueden denominar títulos de renta fija a medio plazo y el tipo de interés asociado a los mismos se sitúa, en general, entre el del corto y el del largo plazo.
Esta interpretación responde a la Teoría de las Expectativas, una de las teorías explicativas de la curva de tipos de interés.
El saldo presupuestario de un país viene dado por la diferencia entre los ingresos públicos (p.e. impuestos) y los gastos públicos (p.e. gastos en sanidad y defensa). Cuando los gastos superan a los ingresos, se habla de déficit presupuestario.
Esta relación entre la oferta y la demanda de un título de renta fija y su precio se entiende de igual manera que si consideramos el caso de un bien como las manzanas:
Cuando la demanda de manzanas aumenta (un virus ha afectado a las peras, un bien sustitutivo de las manzanas, y buena parte de los consumidores de peras consumen ahora manzanas) el precio de las manzanas aumenta para equilibrar la relación entre la oferta y la demanda de manzanas. El precio aumenta de forma que haya menos personas dispuestas a demandar manzanas.
Cuando la oferta de manzanas aumenta (las buenas condiciones climatológicas han permitido que la cosecha de este año haya sido muy buena) el precio de las manzanas disminuye para equilibrar la relación entre la oferta y la demanda de manzanas. El precio disminuye de forma que se puedan poner a la venta un mayor volumen de manzanas.
A continuación, vamos a explicar la relación inversa existente entre el precio de un título de renta fija y el tipo de interés. En muchas ocasiones, en los periódicos se lee "los bonos han mostrado una evolución favorable con importantes avances en los precios (o, equivalentemente, reducciones en el tipo de interés)".
Para entender esta relación vamos a utilizar dos ejemplos muy simples. En el ejemplo 1, vamos a ver cómo se trasladan flujos de dinero en el tiempo. En el ejemplo 2, vamos a calcular el precio actual de un bono teniendo en cuenta lo visto en el ejemplo 1.
A partir de dicho cálculo, se observará esta relación inversa entre el precio y el tipo de interés.

Cuadro 7: Traslado de  flujos de dinero en el tiempo.
Cuadro 7: Traslado de flujos de dinero en el tiempo.


Ejemplo 1: Traslado de flujos de dinero en el tiempo.
En la parte superior del cuadro 7, se visualiza cómo podemos trasladar flujos del presente al futuro. Si en el periodo t = 0 colocamos 10 euros en el banco, en el periodo t = 1 tendremos los 10 euros más los intereses generados por estos 10 euros: 10 (1+i).
En la parte inferior del cuadro 7, lo único que se hace es invertir el orden del recuadro superior, de forma que se observa cómo trasladar flujos del periodo t = 1 al periodo t = 0. La forma de hacerlo es dividiendo entre el tipo de interés, en particular, entre (1 + i).

Ejemplo 2: Cálculo del precio actual de un bono.
En el cuadro 8, disponemos de un bono que tiene una vida de tres años. Inicialmente, para adquirir este bono hemos tenido que desembolsar 100 euros. A cambio, existe un compromiso a partir del cual recibiremos una remuneración de 10 euros en cada uno de los siguientes tres años y, en el tercer año, recuperaremos los 100 euros desembolsados al principio. A partir de esta información, se calcula el precio actual de este bono trasladando los flujos futuros al periodo inicial y se utiliza, para ello, la técnica presentada en el ejemplo anterior.
Este cálculo se desarrolla en el cuadro 8 y, a partir del mismo, se aprecia fácilmente la relación inversa existente entre el precio y el tipo de interés de un título de renta fija.

Cuadro 8: Cálculo del  precio actual de un bono.
Cuadro 8: Cálculo del precio actual de un bono.


Cuando se habla de que los mercados de renta fija han subido o bajado, o de que han finalizado la sesión (la semana, el mes, . . . ) con un saldo positivo o negativo, siempre se hace en relación a lo que ha sucedido con el precio de este activo y no a lo que ha sucedido con el tipo de interés que tiene asociado. Es decir, si se dice que la deuda pública estadounidense a diez años ha subido o ha finalizado la sesión con un saldo positivo significa que el precio de este título ha aumentado, lo que equivale, eso sí, a decir que el tipo de interés asociado a este título ha retrocedido. Llegados a este punto, pasemos a entender de qué forma el comportamiento de los índices bursátiles y el saldo presupuestario afectan al tipo de interés de los títulos de renta fija.

Índices bursátiles

En muchas ocasiones, en los periódicos se lee "el retroceso de los índices bursátiles ha apoyado a los títulos de renta fija". Es decir, se hace referencia a la caída del precio de las acciones para explicar el repunte del precio de los bonos o, equivalentemente, la caída del tipo de interés de los mismos.
Cuando la bolsa retrocede, por ejemplo en un episodio de aversión al riesgo, los agentes se refugian en los títulos de renta fija. Esto se traduce en un incremento de la demanda de estos títulos, lo que conduce a un aumento de su precio y a una caída del tipo de interés asociado a los mismos.



Saldo presupuestario

El saldo presupuestario, como ya se ha comentado anteriormente, viene dado por la diferencia entre los ingresos y los gastos públicos. Si el Estado gasta más dinero del que ingresa (déficit presupuestario), esta diferencia se tiene que financiar de alguna manera. Una posible forma de hacerlo es mediante la emisión de títulos de renta fija. Por lo tanto, cuando se adoptan medidas que conducen a un aumento del déficit
presupuestario (incremento del gasto en defensa, reducción del impuesto sobre la renta,...), la oferta de títulos de renta fija tiende a aumentar. Esto se traduce en una caída del precio de este activo y en un incremento del tipo de interés asociado al mismo.
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3.2. Mercados de renta variable.
Cuando un inversor compra acciones de Telefónica o de Repsol suele hacerlo porque confía en que su precio muestre una evolución favorable. En este apartado, vamos a estudiar algunos de los elementos que influyen en la evolución del precio de las acciones.
Las expectativas sobre los beneficios empresariales van a ser, en última instancia,
las que determinen la evolución del precio de las acciones. Por lo tanto, hay que centrar
la atención en los factores que influyen en estas expectativas.
En este sentido, podemos distinguir entre:
  • Factores macroeconómicos: aquellos que afectan a la economía en su conjunto
    y, en consecuencia, a las distintas empresas.
  • Factores microeconómicos: aquellos que afectan a una empresa o grupos de
    empresas de un mismo sector.
Cuadro 9: El precio de  las acciones viene determinado por factores microeconómicos.
Cuadro 9: El precio de las acciones viene determinado por factores microeconómicos.

Factores macroeconómicos
El crecimiento económico, los tipos de interés y la inflación van a influir en las expectativas generadas por el mercado sobre los beneficios empresariales.
Crecimiento económico: Cuanto mejores sean las perspectivas de crecimiento económico de un país, mayores serán las expectativas sobre las ventas futuras de sus empresas y, en consecuencia, sobre los beneficios de las mismas.
Tipos de interés: Cuanto más elevados sean los tipos de interés, más dificultades tendrán las empresas para financiar a un bajo coste sus proyectos de inversión.
Las expectativas sobre los beneficios empresariales se deteriorarán a raíz del aumento de los costes de financiación.
Inflación: Un deterioro de las expectativas de inflación no suele ser bien recibido por los mercados de renta variable. Por una parte, el inversor exigirá una mayor rentabilidad que compense la reducción del valor real del beneficio y de los dividendos. Por otra, el mercado puede asociar un deterioro de las expectativas de inflación con una política monetaria más restrictiva, esto es, con unos tipos de interés más elevados.
En conclusión, el escenario macroeconómico más benigno para los mercados de renta variable es aquél caracterizado por unas buenas perspectivas de crecimiento económico, una inflación controlada y unos reducidos tipos de interés.

Factores microeconómicos
En el precio de las acciones de una compañía también influyen los factores intrínsecos a la propia empresa o al sector al que pertenece. Entre ellos podemos mencionar los siguientes:

A nivel de la propia empresa:
  • Cambios en la gestión.
  • Cambios tecnológicos.
  • Cambios en el proceso de control de costes.
A nivel del sector al que pertenece la empresa:
  • Cambios en la competencia.
  • Cambios legislativos.

Gráfico 15: Influencia  del cierre temporal de una central eléctrica en el precio de la acción de  Scottish Power.
Gráfico 15: Influencia del cierre temporal de una central eléctrica en el precio de la acción de Scottish Power.

En el gráfico 15 se observa la evolución del precio de la acción de Scottish Power, una compañía eléctrica. A finales de 2000, se produjo una caída acentuada del precio de la acción (primera flecha del gráfico) que no respondió a factores macro, sino a
factores micro. La caída se produjo tras el anuncio del cierre temporal de una central eléctrica y la consecuente necesidad de tener que comprar electricidad a otra empresa a un mayor coste. El retroceso del precio de la acción se limitó a reflejar el impacto
negativo que este hecho tendría sobre el beneficio futuro de la compañía.
En el gráfico 16 se observa la evolución del índice bursátil estadounidense Standard& Poor’s 500 desde principios de los años noventa. El índice evoluciona de forma muy favorable hasta mediados de 2000, coincidiendo con una etapa de fuerte crecimiento económico, importantes ganancias de productividad y una inflación controlada. A partir de entonces, sin embargo, el índice empieza a retroceder. Los agentes perciben que las expectativas que se habían generado sobre los beneficios empresariales futuros eran poco realistas. Además, las presiones inflacionistas estaban aumentando, los tipos de interés eran cada vez más elevados y los indicadores adelantados de actividad empezaban a señalar hacia una pérdida de dinamismo de la economía estadounidense.
La bolsa estuvo cayendo dos años, en un periodo caracterizado por la desaceleración de la economía, quiebras y escándalos contables en algunas compañías importantes y un escenario geopolítico complejo (atentados 11 de septiembre de 2001, guerra de Afganistán y de Irak).
A partir de 2003, la bolsa inició una tendencia al alza acompañada por una expansión de la actividad económica, un crecimiento moderado de los precios y unas condiciones financieras favorables.

Gráfico 16: Evolución del  Standard&Poor’s 500 desde principios de los años noventa.
Gráfico 16: Evolución del Standard&Poor’s 500 desde principios de los años noventa.

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3.3. Mercados de divisas.
Las transacciones comerciales y/o financieras llevadas a cabo entre agentes económicos de un mismo país (o unión monetaria) se realizan en una misma moneda. Cuando compro el periódico en el quiosco del barrio pago en euros, cuando me compro un helado al salir del trabajo pago en euros, etc.
Cuando compro acciones de Telefónica pago en euros, cuando compro bonos del estado alemán pago en euros, etc.
Sin embargo, hay ocasiones en que las transacciones comerciales y/o financieras se realizan entre agentes económicos de países que cuentan con una moneda distinta. En estos casos, se debe hacer un cambio de moneda para que el intercambio pueda materializarse.
Una empresa española que compra cámaras fotográficas a una empresa japonesa debe obtener yenes para poder comprar las cámaras.
Un inversor español que quiera comprar acciones de una empresa estadounidense deberá obtener dólares para poder conseguir estas acciones.
Los compradores en los mercados internacionales necesitan obtener monedas (divisas) de aquellos países a los cuales desean comprar bienes o activos (inversiones directas, inversiones en cartera,. . . ).
Los mercados de divisas o mercados cambiarios son los mercados en que los agentes van a poder intercambiar unas monedas por otras. La relación a la que se va a poder realizar este intercambio va a venir dada por el tipo de cambio. Por lo tanto, el tipo de cambio lo podemos definir como el precio de una moneda en términos de otra. Por ejemplo, si el tipo de cambio entre el dólar estadounidense y el euro es de 0,97 dólares por euro, podemos intercambiar un euro por 0,97 dólares en los mercados de divisas.
Este precio no se mantiene constante en el tiempo, sino que cambia en función de las condiciones de oferta y demanda de las distintas divisas19. En este sentido, podemos definir dos conceptos:
  • Apreciación de una moneda: una moneda se aprecia cuando aumenta su valor respecto al de otras monedas. Por ejemplo, el euro se aprecia frente al dólar si el tipo de cambio pasa de 0,97 dólares por euro a 1 dólar por euro.
  • Depreciación de una moneda: una moneda se deprecia cuando disminuye su valor respecto al de otras monedas. Por ejemplo, el euro se deprecia frente al dólar si el tipo de cambio pasa de 0,97 dólares por euro a 0,90 dólares por euro.
La evolución del tipo de cambio, o el valor de una moneda respecto a las otras, no es irrelevante. A continuación, se mencionan dos posibles consecuencias derivadas de 19Estamos pensando en un sistema de tipos de cambio flexibles. En un sistema de tipos de cambio fijos, el valor de una moneda queda sujeto al de otra. 32 D. Carrasco Gómez la depreciación de una moneda. Para ello, vamos a utilizar como ejemplo ilustrativo la cotización del euro frente al dólar.
Cuando el euro se deprecia frente al dólar: Aumenta la competitividad de las empresas europeas respecto a las estadounidenses. Los productos europeos se abaratan para los consumidores norteamericanos. Aumentan las presiones inflacionistas en la zona euro derivadas de los productos importados de Estados Unidos. Los productos estadounidenses se encarecen para los consumidores europeos.
Por lo tanto, la depreciación de una moneda acostumbra a tener una influencia positiva en el crecimiento económico, a partir de un mejor comportamiento del sector exterior, y un impacto al alza en la inflación, a partir del encarecimiento de los productos importados.
En este apartado, vamos a centrar la atención en algunos de los factores que determinan la evolución del tipo de cambio entre dos monedas:
  • Crecimiento económico.
  • Tipos de interés.
  • Saldo de la balanza comercial.
  • Inflación.
Cuadro 10: Factores determinantes de la evolución del tipo de cambio entre dos monedas.
Cuadro 10: Factores determinantes de la evolución del tipo de cambio entre dos monedas.


Este análisis lo vamos a realizar a partir de la influencia de cada uno de estos factores en la demanda y oferta de una divisa:
  • Cuando aumenta la demanda de una divisa, ésta tiende a apreciarse.
  • Cuando aumenta la oferta de una divisa, ésta tiende a depreciarse.
Para entender esta relación, y de forma similar a lo realizado en el estudio de los mercados de renta fija a largo plazo, vamos a utilizar un ejemplo. Ejemplo: Consideremos las relaciones comerciales entre Estados Unidos, cuya moneda es el dólar, y la zona euro, cuya moneda es el euro.
Los consumidores estadounidenses, para comprar productos europeos, necesitarán euros. Por lo tanto, tendrán que ir a los mercados de divisas y demandar/comprar euros ofreciendo dólares (del mismo modo que irían a un supermercado para comprar manzanas y ofrecerían dólares a cambio de manzanas). De esta forma, si aumenta la demanda de euros, acabará aumentando su precio, es decir, cada vez se necesitarán más dólares para conseguir un euro (del mismo modo que aumentaría el precio de las manzanas con un aumento de su demanda). Por lo tanto, si aumenta la demanda de euros, el euro se aprecia respecto al dólar.
Los consumidores europeos, para comprar productos estadounidenses, necesitarán dólares. Por lo tanto, tendrán que ir a los mercados de divisas y ofrecer/vender euros a cambio de dólares (del mismo modo que los vendedores de manzanas ofrecerían en el supermercado sus manzanas a cambio de dólares). De esta forma, si aumenta la oferta de euros, acabará disminuyendo su precio, es decir, cada vez se necesitarán menos dólares para conseguir un euro (del mismo modo que disminuiría el precio de las manzanas con un aumento de su oferta). Por lo tanto, si aumenta la oferta de euros, el euro se deprecia respecto al dólar.
A continuación, vamos a analizar el impacto de cada uno de los factores mencionados anteriormente (crecimiento económico, tipos de interés,. . . ) en la cotización de una divisa. Con el fin de facilitar la comprensión, nos vamos a centrar en la cotización del euro respecto al dólar.

Crecimiento económico
Si las perspectivas económicas para la zona euro son mejores que las existentes para Estados Unidos, uno debería esperar, por ejemplo, una evolución más favorable de la bolsa europea. En este contexto, aumentaría el atractivo de las acciones europeas para los inversores estadounidenses. Esto se traduciría en un aumento de la demanda de euros por parte de los inversores norteamericanos para poder adquirir estas acciones. Por lo tanto, un mayor crecimiento económico en la zona euro debería conducir a una apreciación del euro.

Tipo de interés
Si los tipos de interés en la zona euro suben más rápidamente que en Estados Unidos, aumentaría el atractivo de los títulos de renta fija europea para los inversores estadounidenses. Esto se traduciría en un aumento de la demanda de euros por parte de los inversores norteamericanos para poder adquirir estos títulos. Por lo tanto, en principio, unos mayores tipos de interés en la zona euro deberían conducir a una apreciación del euro.
Sin embargo, se debe matizar que un aumento más rápido de los tipos de interés en la zona euro que en Estados Unidos, no siempre se traduce en una apreciación del 34 D. Carrasco Gómez euro.
Esta situación puede traducirse en una depreciación de la moneda europea si el aumento de los tipos de interés en la zona euro es interpretado por el mercado como un elemento estrangulador del crecimiento económico.

Saldo de la balanza comercial
El saldo de la balanza comercial de un país viene dado por la diferencia entre las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios.
Cuando la zona euro importa productos de Estados Unidos, se ofrecen euros a cambio de dólares para poder comprar estos productos. Por lo tanto, un aumento de las importaciones europeas debería conducir a una depreciación del euro.
Cuando la zona euro exporta productos a Estados Unidos, los estadounidenses demandan euros a cambio de dólares para poder comprar los productos europeos. Por lo tanto, un aumento de las exportaciones europeas debería conducir a una apreciación del euro.
En conclusión, un aumento del déficit comercial en la zona euro, esto es, una situación en que las importaciones muestran un mayor dinamismo que las exportaciones, debería conducir a una depreciación del euro.
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que un aumento en el déficit comercial de una economía no necesariamente debe traducirse en una depreciación de su moneda. La depreciación se producirá cuando el país que tiene un creciente desequilibrio exterior encuentre dificultades para financiar dicho desequilibrio. En caso contrario, la moneda no tiene por qué perder valor.

Inflación
Una forma de entender el impacto de la inflación en el comportamiento de una moneda es mediante la relación existente entre la inflación y la competitividad. Un aumento de las presiones inflacionistas en la zona euro reduce la competitividad de los productos europeos en los mercados internacionales, al tiempo que aumenta la competitividad de los productos importados en los mercados europeos. De esta forma, es probable que las exportaciones salgan perjudicadas y las importaciones beneficiadas. En este contexto, como ha quedado explicado en el punto anterior, el euro saldría castigado. Por lo tanto, una mayor inflación en la zona euro debería conducir a una depreciación del euro.
En conclusión, una divisa tiende a apreciarse en un contexto de:
  • Fuerte crecimiento económico.
  • Elevados tipos de interés.
  • Superávit comercial.
  • Reducida inflación.
En el gráfico 17 se observa la evolución del tipo de cambio entre el dólar y el euro desde enero de 1999, momento en el que empezó a cotizar la moneda europea. Entre 1999 y 2001, el dólar mostró una clara tendencia apreciatoria. La confianza de los inversores en el potencial de la economía norteamericana y el consecuente atractivo La importancia de los indicadores económicos en los mercados financieros 35 de los activos denominados en dólares, se traducía en una importante entrada neta de flujos en Estados Unidos. A partir de 2002, sin embargo, la tendencia revirtió. El desequilibrio exterior de la economía estadounidense se acentuaba, al tiempo que se cuestionaba la capacidad de esta economía para atraer flujos suficientes con los que financiar su abultado déficit comercial.

Gráfico 17: Evolución del tipo de cambio entre el dólar y el euro (dólares por euro).
Gráfico 17: Evolución del tipo de cambio entre el dólar y el euro (dólares por euro).

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