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Utilidad de los Indicadores Macroeconómicos |
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© Daniel Carrasco
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Cuando nos preguntamos por la situación económica de un país o de una región nos centramos, básicamente, en aspectos relacionados con el crecimiento de esa economía y con el comportamiento de los precios.
- ¿Está consiguiendo la zona euro salir del estancamiento económico?
- ¿Está perdiendo dinamismo la economía estadounidense?
- ¿Ha entrado en recesión Japón?
- ¿Hay presiones inflacionistas en el Reino Unido?
- ¿Continúa Japón en deflación?
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Los indicadores económicos son los instrumentos que permiten dar respuesta a este tipo de preguntas. Existen indicadores de crecimiento económico (PIB, producción industrial, número de horas trabajadas, etc.) e indicadores de precios (índice de precios al consumo (IPC), precios de producción, costes laborales unitarios, etc.).
El comportamiento de los indicadores económicos va a ser determinante en la evolución de los principales mercados financieros, esto es, en la evolución de los tipos de interés, del precio de las acciones y de la cotización de las divisas.
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que existen otros factores que también van a influir en el comportamiento de estos mercados y que, en consecuencia, se tienen que seguir de cerca. Entre los mismos podemos destacar los siguientes:
- Las declaraciones y decisiones adoptadas por las autoridades monetarias y políticas.
- Posibles problemas en los balances de las compañías.
- La política de producción de crudo llevada a cabo por la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo).
- Conflictos bélicos a nivel internacional e incertidumbre geopolítica.
- Impagos de deuda soberana en países emergentes. Etc.

Cuadro 1: Los indicadores económicos nos ayudan a entender la situación económica de un país y su evolución va a ser determinante en el comportamiento de los distintos mercados financieros.
Llegados a este punto, hay que matizar la utilidad de los indicadores económicos.
Los indicadores económicos nos van a permitir:
- Caracterizar la situación presente de una economía: nos van a proporcionar
información sobre el estado de salud actual de una economía.
- Anticipar el comportamiento futuro de una economía: nos van a proporcionar información a partir de la cuál poder extraer conclusiones sobre el posible rumbo de una economía en los próximos meses.
En conclusión, los indicadores económicos nos van a mostrar cómo se encuentra actualmente una determinada economía y cómo podemos esperar que se encuentre en un futuro próximo.
Este ejemplo nos va a permitir caracterizar, de forma muy simplificada, la situación económica de Estados Unidos a partir de la información proporcionada por los indicadores económicos.

Gráfico 1: Evolución del PIB y de la producción industrial de Estados Unidos desde 1990.
En el gráfico 1 se puede apreciar, a partir de la evolución del PIB, cómo la economía estadounidense creció de forma significativa en la década de los noventa, alrededor del 4,0% interanual. Un dinamismo que se truncó a partir de la segunda mitad del año 2000, cuando la economía se empezó a desacelerar. A finales de 2001, la actividad permanecía estancada. A partir de ahí, sin embargo, se observa un nuevo cambio de tendencia que ha llevado a la economía, finalmente, a recuperar tasas de crecimiento similares a las de la década de los noventa.
En el gráfico, también se observa cómo la serie de producción industrial se mueve de forma muy similar a la del PIB.
Lo interesante de esta serie radica en que se publica con carácter mensual, mientras que la del PIB se conoce trimestralmente. Esto significa que, aunque el PIB sea el indicador básico de la actividad económica de un país, existen indicadores análogos que, con una mayor periodicidad, nos informan sobre el comportamiento de una economía.
Para profundizar un poco más en el análisis, vamos a desglosar el PIB desde el punto de vista del gasto o de la demanda agregada. Para ello, debemos preguntarnos por los distintos usos o destinos que se les dan a los bienes y servicios finales producidos en un país.
La demanda total de la producción interior de un país está constituida por cuatro componentes o agregados:
- El consumo de los hogares.
- La inversión de las empresas.
- La compra de bienes y servicios por parte del Estado.
- La demanda exterior.
PIB = consumo privado + inversión privada + compras del Estado + exportaciones netas
Para cada uno de estos agregados, existen indicadores que, con periodicidad mensual, nos informan sobre el comportamiento de los mismos y, en consecuencia, sobre el comportamiento de la economía en general.

Gráfico 2: Evolución del consumo privado y de las ventas al detalle sin autos de Estados Unidos desde 1993.

Gráfico 3: Evolución de la inversión total y de los pedidos de bienes de capital de Estados Unidos desde 1990.
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